No me digas...
En esta oportunidad, quiero detenerme en algunas frases que pueden afectar a las personas neurodivergentes (tal vez sin malas intenciones) y que podrían afectarle mucho. En un día tan especial, en el que tomamos conciencia sobre el autismo, deseo incluir otras neurodivergencias porque compartimos esa misma situación.
Así que cuando interactúes con una persona autista, o te enteres de su diagnóstico, tal vez sorprendido por la noticia, hay ciertas expresiones a evitar. Créeme, Durante mi proceso de diagnóstico, escuché algunas de estas frases, y generan mucho dolor y rechazo. Asimilar un diagnóstico en los primeros días es un esfuerzo enorme, especialmente por el estrés y el cansancio que conlleva el proceso de evaluación. Súmale estas frases y ya podrás imaginar el resultado.
No le digas a un autista:
- No pareces autista
El autismo no tiene un único aspecto o comportamiento visible. Esta frase minimiza la experiencia de la persona y refuerza estereotipos. - Ahora todos son autistas
El aumento en los diagnósticos se debe a un mejor conocimiento del autismo, no a una moda. Decir esto invalida la vivencia real de las personas autistas. - Los autistas no hablan
Existen diferentes niveles de comunicación en el espectro autista. Muchas personas autistas son verbales, mientras que otras tienen distintos métodos de comunicación. - Tu no eres autista, tu miras a los ojos
Algunas personas autistas pueden hacer contacto visual, aunque puede ser incómodo o aprendido con esfuerzo. No es un criterio absoluto para definir el autismo. - Todos somos autistas
Si bien todos pueden tener rasgos o experiencias similares, el autismo es una condición neurológica con características específicas que afectan la vida diaria. - A mi me pasan esas cosas y no soy autista
Tener ciertas dificultades o sensibilidades no significa ser autista. Esta frase minimiza los desafíos y necesidades de quienes sí lo son. - No deberías ser tan sensible
La sensibilidad sensorial y emocional es una característica del autismo, no algo que pueda o deba “controlarse”. Es importante validar los sentimientos en lugar de juzgarlos. - ¿No entiendes la broma?
Muchas personas autistas interpretan el lenguaje de manera literal, por lo que algunos chistes pueden ser difíciles de comprender. En lugar de criticar, es mejor explicar con paciencia. - No entiendo por qué te cuesta tanto
Puede que algo que parece simple para los neurotípicos sea realmente difícil para una persona autista. Esta frase transmite incomprensión en lugar de apoyo. - Por qué no te quedas quieto /quieta (sobre todo cuando haces movimiento con los pies o los dedos)
Los movimientos repetitivos, como balancearse o mover los dedos, son una forma natural de autorregulación para muchas personas autistas. Pedirles que se detengan puede causar incomodidad o ansiedad.
No le digas a un TDAH:
- No utilices tu TDAH como excusa para...
El TDAH no es una excusa, sino una condición neurológica que afecta la concentración, la organización y la regulación emocional. Esta frase minimiza los desafíos reales que enfrenta la persona. - No tienes TDAH, simplemente eres... (distraído, desordenado, hiperactivo, etc.)
El TDAH no es solo un rasgo de personalidad. Es una condición con bases neurobiológicas que impacta la vida diaria de manera significativa. - No seas vago
El TDAH no es una cuestión de falta de esfuerzo o pereza. La dificultad para iniciar o completar tareas es un síntoma de la condición, no una elección. - A veces todo el mundo tiene problemas para prestar atención
Es cierto que cualquiera puede distraerse, pero el TDAH implica una dificultad constante y significativa para regular la atención, que afecta múltiples aspectos de la vida. - Necesitas esforzarte más
Las personas con TDAH suelen esforzarse el doble para obtener los mismos resultados que otros. Esta frase ignora el trabajo que ya están haciendo y puede generar frustración. - ¿Por qué nunca terminas lo que empiezas?
La dificultad para completar tareas es un síntoma del TDAH, no una falta de interés o compromiso. Comentarios como este solo aumentan la culpa y la ansiedad. - ¿Por qué no puedes quedarte quieto?
El movimiento constante (como tamborilear los dedos o mover las piernas) ayuda a muchas personas con TDAH a concentrarse mejor. Pedirles que se queden quietos puede ser contraproducente. - Eso es solo una excusa para portarte mal
El TDAH no es una excusa para la conducta, pero sí puede influir en el control de impulsos. En lugar de juzgar, es mejor comprender la raíz del comportamiento y buscar soluciones adecuadas. - Seguro que si quisieras, podrías concentrarte
El TDAH no es una cuestión de voluntad. Decir esto ignora la dificultad real que tienen para mantener la atención, incluso en cosas que les interesan. - Deberías organizarte mejor
La dificultad para organizarse es un síntoma del TDAH, no una falta de interés en ser ordenado. En lugar de señalar el problema, es más útil ofrecer apoyo con estrategias concretas.

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